Recuerdo que cuando era pequeño, en las ferias había una calle dedicada exclusivamente a espectáculos de cosas o seres fantasticos, que por lo general eran simples trucos.
Recuerdo dos en concretos, uno de la mujer con cuerpo de serpiente, y el otro era ver como dos supuestos médicos cortaban la cabeza de una persona, la colocaban separada de su cuerpo y esta hablaba con el público, al final la cabeza era repuesta a su sitio.
Hace unos días, mi amigo themag publicaba un artículo sobre los perros con dos cabezas esto me recordó otro experimento, que no quiero calificar, ya que al no ser un experto, no se en que medida ha podido ayudar a la humanidad.
El autor del experimento es un ruso llamado Sergei Brukhonenko, que siempre se había planteado el saber si era posible mantener una cabeza viva separada del cuerpo.
En 1928 consiguió que una cabeza de perro viviera separada de su cuerpo durante 180 minutos aproximadamente.
La presentó a la prensa y a la comunidad científica, la cabeza del animal estaba conectada a un rudimentario pulmón.
Abría y cerraba los ojos, así como la boca y reaccionaba estimulos como a golpes sobre una mesa e incluso llegó a comer un trozo de queso, que salio por el otro extremo.
El escritor Bernard Shaw se hizo eco del experimento y dijo que era una buena idea el que separaran su cabeza de su cuerpo para de este modo, no padecer enfermedades, no tener que vestirse y poder dedicarse hasta la eternidad dictando obras maestras de la literatura.
El susodicho "experimento" no fue más que una barbarie. Ninguna persona u organización, en su sano juicio, permitiría tan brutal bestialidad como esta.
Menos mal que el tipo está muerto.
Acerca de...
Todos conocemos a alguien que a su vez conoce a otro alguien que alguna vez le ha ocurrido algo fantástico... ... Tan fantástico que todos nos lo creemos, sin embargo, solo son leyendas urbanas